Resiliencia en niños

Fomentar la resiliencia en los niños: Consejos prácticos para padres y educadores.

  • Origen del término en las ciencias físicas.
  • La resiliencia como capacidad que puede ser aprendida y enseñada.
  • Adversidades y dificultades que los niños pueden enfrentar.
  • Importancia de la comunicación y la validación de las emociones en los niños.

La resiliencia es una palabra clave cuando se habla de la capacidad de los niños para enfrentar y superar las adversidades. 

En el vídeo, la experta Paulina Romero explica que el término proviene de las ciencias físicas y se utiliza en las ciencias sociales para describir a las personas que están sometidas a situaciones de alta presión y logran transformarse de forma positiva, aprendiendo de esas experiencias.

¿Es importante enseñar y fomentar la resiliencia en los niños?

Es importante tener en cuenta que la resiliencia no es algo innato, sino que puede ser aprendida y enseñada. Tanto en el ámbito familiar como en el escolar, podemos ser guías y tutores de resiliencia para los niños. 

En el contexto de la pandemia, por ejemplo, si un niño ha sufrido la pérdida de un familiar, podemos ser ese familiar que le ayude a atravesar la dificultad y salir fortalecido de ella.

El proceso de enseñanza de la resiliencia implica una comunicación abierta y sincera. Los adultos debemos ayudar a los niños a dar sentido a sus experiencias y a aceptar las emociones que surgen de ellas. 

Es importante validar las emociones de los niños, reconociendo que tienen derecho a sentir enojo, tristeza o cualquier otra emoción. Sin embargo, también es fundamental enseñarles a manejar esas emociones de una manera positiva, evitando la agresión o el insulto.

Los niños como una fuente de soluciones brillantes: “No siempre lo complejo es lo más útil, a veces en el principio de la sencillez del pensamiento de un niño puede estar una brillante solución.”

Paulina Romero

Psicóloga

La transición es un elemento clave en el desarrollo de la resiliencia. Así como somos pacientes y tolerantes cuando los niños aprenden a caminar o a dejar el pañal, debemos serlo en otras situaciones de cambio, como el paso a una nueva escuela, un divorcio de los padres o la llegada de un hermanito. 

Estos cambios pueden afectar el ánimo de los niños y es importante prestarles atención y comprender sus dificultades.

La empatía juega un papel fundamental en el desarrollo de la resiliencia. Como adultos, tendemos a buscar soluciones rápidas para sacar a los niños de un estado de tristeza o incomodidad. 

Pero es importante recordar que estas experiencias les brindan aprendizajes emocionales y sociales. No debemos intentar minimizar o negar sus sentimientos, sino más bien validarlos y acompañarlos en su proceso de adaptación.

¿Cómo promover la empatía hacia los niños en situaciones difíciles?

Sin embargo, como adultos, también es necesario reconocer nuestros propios sentimientos de incomodidad al ver a nuestros hijos atravesar situaciones difíciles. A veces, nos resulta más doloroso a nosotros lo que les sucede a ellos que a ellos mismos. 

Por eso, es importante que asumamos nuestra responsabilidad de apoyarlos en su desarrollo de resiliencia, sin tratar de evitarles el malestar que pueden experimentar.

La resiliencia es una capacidad fundamental en la vida de los niños. Les permite enfrentar las adversidades, aprender de ellas y salir fortalecidos. 

Como adultos, tenemos la responsabilidad de ser guías y tutores de resiliencia, acompañándolos en su proceso de desarrollo emocional y enseñándoles a manejar las situaciones difíciles de manera saludable. La comunicación abierta, la validación de sus emociones y la empatía son herramientas clave en este proceso.

“Es necesario trabajar en nuestras emociones, pero como adultos, debemos validar las emociones de los niños. Si no lo hacemos, cerramos los canales de comunicación, los niños se alejan, se sienten solos y esto puede tener consecuencias negativas.”

Yolanda Vallet

Psicoterapeuta Gestalt y Certificada en TDAH

En conclusión, la resiliencia en los niños es una habilidad que puede ser aprendida y enseñada. A través de una comunicación abierta y sincera, y siendo guías empáticos, podemos ayudar a los niños a enfrentar las adversidades y salir fortalecidos de ellas. 

Validar sus emociones y enseñarles a manejarlas de manera saludable es fundamental en este proceso. La resiliencia no solo les permitirá superar las dificultades presentes, sino que también les brindará herramientas para enfrentar los desafíos futuros.

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